Y sin esperarlo la tormenta comenzó todos corrieron a refugiarse en sus hogares, mientras yo la observaba caer desde mi ventana “Si solo se detuvieran a sentirla y a admirarla me comprenderían” dije mientras abría la ventana y dejaba que las gotas de agua mojaran mi rostro, la lluvia es algo tan puro y maravilloso que no puedo privarme del placer de sentirla.